Está muy en boga
la palabra Neoliberalismo, todos la usamos… pero al menos en la Argentina, son
pocas las personas que conocen su significado, a pesar de su recurrente uso.
Por eso, en el siguiente ensayo, se desglosara el concepto, con el objetivo de
poder analizar la realidad de una manera más crítica y objetiva, dando una
definición acertada del término
La Rae define “neoliberalismo” de la
siguiente manera: Movimiento de actualización del liberalismo, aparecido
después de la Primera Guerra Mundial, que limita la intervención del Estado en
asuntos jurídicos y económicos.
Por su parte, Wikipedia, que es la enciclopedia
online, más consultada del mundo, aporta la siguiente información: “El
neoliberalismo –también llamado nuevo liberalismo o liberalismo tecnocrático–
es la corriente económica y política capitalista, inspirada y responsable del
resurgimiento de las ideas asociadas al liberalismo clásico o primer
liberalismo desde las décadas de 1970 y 1980. Los defensores del neoliberalismo
apoyan una amplia liberalización de la economía, el libre comercio en general y
una drástica reducción del gasto público y de la intervención del Estado en la
economía en favor del sector privado, que pasaría a desempeñar las competencias
tradicionalmente asumidas por el Estado”.
En la misma Wikipedia, se encuentra un párrafo
fundamental para el desarrollo de este ensayo: “Sin
embargo, el uso y definición del término ha ido evolucionando en las últimas
décadas y no hay un criterio unificado para determinar qué es «neoliberalismo»”.
Entonces,
guiándonos por estas definiciones, podríamos afirmar que el “neoliberalismo”,
es una corriente que busca la reducción a lo más mínimo posible del estado,
para favorecer al sector privado que se “autorregularía” o poseería una
regulación casi nula ¿verdad?
Una de
las frases más celebres de Henry David Thoreau es la siguiente: “yo no quiero
un gobierno ausente, sino uno presente que gobierne bien y aquel que gobierna
bien es el que gobierna menos.”
Según
las definiciones que dimos anteriormente, él busca el estado mínimo, va de
acuerdo con lo que se plantea en las líneas anteriores, entonces podemos
afirmar que es neoliberal.
Sin
embargo, él se definía como trascendentalista. Su obra más famosa, por otro
lado, es desobediencia civil. Este
ensayo inspira a Lev Tolstoi para sentar las bases de la “anarquía cristiana”, dejando
más de tres libros de gran extensión al respecto. No lo inspira a sentar las
bases del “neoliberalismo” y tampoco inspira a ningún otro autor a hacerlo.
Por lo
que, si bien es cierto que según sus propias palabras, este autor encajaría con
la definición de “neoliberal”, la realidad nos muestra que no lo era, ni funciono
como piedra filosofal de este.
Busquemos
otro ejemplo:
Milton
Friedman, padre de los “Chicago boys”, es una de las personalidades más
acusadas de ser “neoliberal”.
Sin
embargo, de sus propias palabras encontramos la siguiente frase: “Creo que el término liberal clásico es igualmente aplicable.
No me interesa mucho lo que me llamen, estoy mucho más interesado en que la
gente piense más acerca de las ideas que acerca de la persona.”
Friedman
jamás escribió acerca de neoliberalismo o se definió como tal, por lo que
también sería un error conceptual, nombrarlo así. Sería un error de tal
magnitud, como decir que San Martín era liberal, siendo que este se definía
como nacionalista.
Viendo
estos ejemplos, podemos afirmar que lo que se define como “neoliberalismo”,
tanto en la Rae, como en Wikipedia, como en el uso más popular de la palabra
(que es usualmente despectivo). No es tal cosa.
Entonces…
¿Qué es neoliberalismo?
Alexander Rüstow,
es quien acuña el término, en 1938, para referirse a un sistema político de
“tercera posición”, que estaba entre la economía planificada socialista y el
liberalismo. Cabe destacar que este sistema no era similar al “Fascismo” de
Benito Mussolini, ni al “Nacional Socialismo” de Adolf Hitler, así como tampoco
al “Justicialismo”, de Juan Domingo Perón. Sino que se parecía más a una
“Social-democracia” (Ideología política de mayor impacto en el mundo, que
usualmente critica el neoliberalismo). De hecho no es casual, que si analizamos
el Peronismo de “centro”, más contemporáneo, sea este más parecido a la
“Social-democracia”, que a la propia doctrina “Justicialista”.
Sin embargo, aquí
no queda la cosa. La obra de Milton Friedman, es derivativa de la de Friedrich
Hayek, quien se oponía abiertamente al “neoliberalismo”. Por lo que de nuevo se refuta la idea de que Friedman
haya sido “neoliberal”.
En consecuencia es correcto afirmar, que en base a dicha evidencia el concepto se
transgiiverso, a tal punto que no es lo que dice ser, ni lo que popularmente se
cree que es. Se convirtió en una mera falacia, al igual que el concepto de
“patriarcado”, que anteriormente ya desglosamos.
Sin lugar a duda,
ambos conceptos, tienen la misma utilidad que “Satanás”, en la edad media. Si no
me creen, prueben con remplazar
“neoliberalismo”, por “Satanás” y luego por “patriarcado”, verán como los tres
conceptos, a pesar de sus distintas definiciones, discursivamente, funcionan exactamente
de la misma manera.