Páginas

Páginas

Páginas

martes, 24 de diciembre de 2019

Tesoros

Este es un cuento corto que escribí para un concurso. La semana que viene vuelven los cuentos habituales.



Penny y yo caminábamos por la playa. Era una noche cerrada, donde la arena blanca brillaba por la luz de la luna que se mostraba grande en el firmamento, junto a un conjunto de estrellas impresionante.

Ella, que era una dama de gran belleza, andaba con paso firme a mi lado. Buscábamos el jeroglífico encantado, que era una reliquia antiquísima. Según la leyenda, estaba impreso en la arena, desde hacía ya miles de años.

La pequeña, ya cansada, me miraba con cierto desprecio después de caminar tanto sin haber encontrado nada. Ya habían pasado más de dos horas, pero yo... Con mi antorcha en mano, seguía esperanzado.

No sé bien cómo pasó, pero después de caminar toda la noche, al amanecer, el jeroglífico apareció delante de mi nariz, supuestamente era visible solo de noche, pero no fue así. Era verdaderamente, hermoso.

Sin embargo, cuando voltee para mostrárselo a Penny, ella ya no estaba. En ese momento sentí que mi búsqueda no había valido nada. Pero claro... A quién se le ocurre salir a pasear por la playa con una gata negra de noche, lo más probable era que se fuera a perder. Encontré el tesoro pero perdí a mi compañera.