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viernes, 7 de abril de 2017

El Regalo

¿Qué regalarle? ¿Qué le gustaría? ¿Qué no? Esa es una pregunta que estoy seguro de que muchos nos hacemos a la hora de tener que comprar un regalo. Resulta que en dos días iba a ser el cumpleaños de un amigo muy cercano, y quería comprarle algo que le gustara, no simplemente regalarle dinero, lo que en secreto dice: “no sabía que comprarte y esto es bien recibido por todos, así que te lo traje porque no tenía ganas de pensar”. No es que me esté quejando de las personas que me regalan dinero, pero quería llevarle algo que tuviese un poco más de valor sentimental.

Por eso me empecé a hacer las preguntas anteriormente mencionadas, no encontraba una respuesta certera, nada podía comprarle para la cocina, debido a que esta persona, no cocinaba, tampoco podía comprarle ropa ya que tenía suficiente y tampoco quería regalarle algún objeto de decoración, ya que seguramente no iba a usarlo.

Seguí pensando y pensando, sin encontrar una respuesta, fue entonces que me pregunté, ¿y yo que me regalaría? La respuesta que surgió fue, un reloj o un libro. Ya que en lo particular me gustan mucho estos dos objetos.

Inmediatamente entendí que debía regalarle. Un libro es un regalo muy bueno, ya que si es que esta obra es de calidad, deja un aporte cultural importante en la persona que lo lee, además de esto, hay ediciones que pueden ser bastante económicas, por lo que tampoco tenía que gastar mucho dinero.

Posteriormente, fui a la librería y había tantos libros que no sabía cual comprar, por lo que me pregunte ¿Qué clase de libros le gustan a mi amigo? Y recordé que le gustaban los de ciencia ficción, Me dirigí a esa sección,  pero cuando llegue, de todos modos había muchísimos libros en ella, por lo que me volví a preguntar ¿A mi cuál me gustaría?

Después de pensar un rato, escogí uno, lo pague, lo envolví y lo regale. A mi amigo le gustó mucho, me dijo que era un libro que había estado buscando.


Por eso, desde ese momento, ya no me pregunto ¿Qué voy a regalar? Sino que me pregunto ¿Qué me gustaría que me regalen? Ya que después de ese día, entendí que el problema a la hora de no saber que regalar, no es el no saber en sí mismo, sino que no sabemos el que preguntarnos a la hora de decidir entre un regalo u otro. 

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