Páginas

Páginas

Páginas

lunes, 11 de enero de 2021

Granja de hormigas

 

Iván volvía de la juguetería hacia su casa, había comprado un juego nuevo, se llama “ant farm”, la idea de este es controlar una colonia de hormigas negras y experimentar con ella para tener una población estable y controlada.

Al llegar, abrió la caja, dentro, había una pecera, una bolsa de tierra, otra bolsa con químicos, un instructivo y un puñado de hormigas, aproximadamente unas diez, entre ellas una reina. La idea era construir la pecera e ir modificando el suelo para conseguir ciertas reacciones en la colonia. En cierto periodo de tiempo, la población debía reducirse o maximizarse en función de lo que el propio Iván hiciera. En el instructivo, se especificaban una serie de objetivos a cumplir, que podían seguirse o no, pero decidió seguirlos al pie de la letra. El primer objetivo era llenar la pecera con tierra y colocar las hormigas, al cabo de una semana, se podía comenzar el experimento.

Ya pasada la semana, el joven, se propuso a realizar el primer experimento. Consistía en colocar una serie de hormonas, que en teoría permitirían aumentar la población en un quinientos por ciento. Sin embargo, luego de varios días, el incremento poblacional, ni siquiera había llegado al cien por ciento, al no resultar según lo pronosticado echó más hormonas en la pecera esperando que resultase. Sin embargo, lejos de lo deseado, la población disminuyo aún más, quedando apenas doce hormigas.

Frustrado por no obtener los resultados que esperaba abandono su juguete dentro de un placar. No obstante, luego de unos meses, volvió a ver el comercial en la televisión, lo que despertó su curiosidad, se acercó al mueble y al abrir la puerta se llevó una gran sorpresa. La población ahora era un mil por ciento más grande que la original, sin embargo, por la falta de luz, el pasto no crecía y por esto muchas de las hormigas estaban muertas. Al ver esto Iván introdujo fertilizante y coloco la pecera cerca de una ventana, cosa de que recibiera mucho sol y ya de paso, decidió regarlo (con apenas unas gotitas para no matar a las hormigas).

Está vez, luego de unas semanas su proyecto dio frutos y las hormigas estaban más prosperas que nunca, ya la tierra se veía negra de tantas que había, pero el pasto, se estaba resintiendo… Con un poco de maldad y sin seguir el instructivo, decidió “emular” la naturaleza para combatir la plaga comprando otras hormigas, una colonia de hormigas rojas.

Al introducirse las rojas (luego de ser criadas en otra pecera igual durante dos meses), ambas colonias comenzaron a batallar por la conquista del hormiguero, las rojas eran más agresivas, pero a pesar de esto las negras eran más y terminaron ganando la batalla, retomando el control de su propia pecera.

Sin embargo, algo extraordinario sucedió, otra reina había surgido, luego de un mes, en la pecera que se suponía vacía, una roja reina, que empezaba a poner sus primeros huevos. Fue entonces, que a Iván se le ocurrió experimentar con ambas peceras, una semana, cuidaría a las negras y dejaría a la buena de Dios a las coloradas, a la siguiente, repetiría el proceso, pero  a la inversa. Intentando de esta manera, mantener una población de hormigas equivalentes en ambas peceras.

Al cabo de seis meses esperaba que ambas peceras, tuvieran la misma cantidad de hormigas, sin embargo las rojas eran más, un setenta por ciento más, por lo que el experimento había fallado de nuevo… Harto de todo y viendo  que ninguno de sus experimentos salía como quería, el muchacho decidió acidificar la tierra y matar a absolutamente todas las hormigas y el propio pasto. De paso volvió a guardar las peceras en el placar para que ya no tengan ni luz ni agua y como si fuera poco, introdujo la colonia de rojas dentro de la pecera de negras, para que se las comieran todas.

Al cabo de un mes, lo único que quedaba dentro de esas peceras era tierra seca… Iván las tomo a ambas, las llevo al jardín y las vació en un rincón. Al cabo de unos meses prolifero un hormiguero tan grande que término por depredar todas las flores del jardín.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario