Páginas

Wikipedia

Resultados de la búsqueda

sábado, 1 de abril de 2017

La Piedra

Eran las doce de la mañana, me encontraba con mi madre en la cocina, conversando sobre las conductas del ser humano. Ella, me decía que los hombres siempre nos equivocamos, que estamos en constante error, pero que los que somos racionales, aprendemos de ello y encontramos la forma de ser cada día mejores, según su postura, los seres humanos nos encontramos en constante fracaso y gracias a esto último en constante progreso.

En ese momento asentí con la cabeza, me dispuse a cambiarme y luego de un rato, salí de casa rumbo para el trabajo, camine un largo trecho hasta que tropecé con una piedra, era la misma piedra con la que había tropezado la semana pasada, usualmente este acto hubiese pasado completamente desapercibido, de no ser porque me llevo a hacer una reflexión más profunda.

Una vez ya en el local, tuve un rato a solas, en el cual me senté en absoluto silencio, a pensar, a reflexionar mí día a día, a sacar conclusiones de los hechos que siempre me suceden. Fue entonces que me puse a pensar en ese adoquín de la vereda, en ese hecho minúsculo, pero oportuno el cual me hizo darme cuenta de que había cometido el mismo traspié que hacía una semana atrás. Me llevo a pensar mi forma de trabajar, y me di cuenta de que antes cada  vez que vendía huevos se me rompían, también pensé lo siguiente, que si yo no hubiese observado como lo hacía alguien más, todavía se me seguirían quebrando.

Luego recordé otro hecho, uno de hace muchos años, la primera vez que repare un juguete y este pudo volver a ser funcional. Cuando era más joven, siempre intentaba reparar mis juguetes que se rompían, pero rara vez lo lograba con efectividad, son contadas con los dedos de las manos las veces que lo hice,  sin embargo en este hecho concreto, había logrado a base de cinta de embalar, conseguir la suficiente presión como para que el botón pudiera hacer contacto con la plaqueta y de esta forma el juguete vuelva a emitir luces.

Fue entonces que se me ocurrió redefinir el concepto inicial, las personas no aprendemos de nuestros errores, o por lo menos no es mi caso, lo que nos lleva a mejorar es nuestra inventiva y nuestra calidad de observación, fue la primera la que consiguió arreglar mi juguete, y fue la segunda la que me evito seguir rompiendo los huevos, en un sentido netamente literal.

A la conclusión final que llegue es a que no es cierto que los errores nos hagan evolucionar, sino que la fuerza de voluntad y nuestro apetito insaciable de querer ser más que lo que podemos ser ahora es lo que nos impulsa a buscar maneras de llegar a parecernos a ese ser perfecto, ese héroe que habita en nuestra mente, el ideal de ser humano que eventualmente algún día alcanzaremos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario