Páginas

Wikipedia

Resultados de la búsqueda

martes, 15 de diciembre de 2020

Análisis de los personajes de El matadero, de Esteban Echeverría

 

En El Matadero encontramos dos posturas políticas, que fueron las más populares en nuestro país.

Desde 1824, cuando algunas provincias como Córdoba y La banda oriental se negaron a participar del Congreso general constituyente que se llevó acabo en Buenos Aires (con el fin de redactar una constitución centralista), comenzaron a gestarse dos facciones antagónicas, que estarían en guerra civil permanente. Los Unitarios o Centralistas, que sostenían la formación de un gobierno centralizado en Buenos Aires y que desde allí se gobierne a las provincias y a todo el territorio nacional. Por el otro lado, los Federales, que veían con mejores ojos la autonomía provincial, sosteniendo que cada provincia debía tener su propia constitución y organización.  

Los enfrentamientos se prolongan hasta 1880, cuando incluso con una constitución, Federal,  ya redactada y aprobada, Carlos Tejedor (Gobernador de Buenos Aires en ese tiempo) y su ejército, se oponían a la creación de la Capital Federal, en el territorio actual de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tejedor pierde la batalla y con esto se da fin a las guerras civiles.

Una vez en contexto, podemos volver al texto de Esteban Echeverría, que fue escrito entre 1838 y 1840, en pleno auge de la guerra y durante el gobierno de Rosas… Pero que sin embargo, fue publicado en 1871, con Echeverría muerto y la guerra cerca de su final.

El Matadero, tiene una postura política muy clara es anti-federalismo. En el texto observamos como los trabajadores del matadero son vistos como seres despiadados, que aman la sangre, tienen un vocabulario pobre y un odio irracional por los unitarios, acompañado por una devoción ciega por El restaurador (Juan Manuel de Rosas).

La figura destacada es El matasiete, en el cual el autor vuelca todo lo que él cree de los federales, era un hombre acostumbrado a ver sangre todo el tiempo, incapaz de elaborar un pensamiento propio y dispuesto a matar a cualquiera que no llevase la divisa punzo (que era un retazo de tela color punzo que identificaba a quienes estaban a favor del régimen, su uso era obligatorio en toda la provincia de Buenos Aires). Para Echeverría así eran “los otros”, la barbarie.

En contraposición, coloca otro personaje, que es el Joven unitario, un hombre con un vocabulario más extenso, con más labia que cualquier federal mostrado en el texto, bien vestido y que montaba una silla inglesa. De hecho, a pesar de no llevar divisa punzo, es reconocido por los federales ni bien aparece, de lejos, por las características de su apariencia. Este joven encarnaba los valores civilizados y europeos, los que eran propios del autor, o por lo menos aspiraba a tener.

lunes, 16 de noviembre de 2020

La luz mala

 

Reúnanse todos por favor voy a contar la historia de uno de mis antepasados, tal vez uno de los hombres más valientes que alguna vez existió. Un hombre de campo que a pesar de su coraje, no dudaba en mostrarse piadoso y bondadoso cuando la situación lo requería.

Desde que era un adolecente, había oído sobre la luz mala. Se contaban en su pueblo diversas historias. “la luz mala mato a fulano”, “desapareció a mengano”. Era sabido que aparecía en los campos durante la noche, pero nadie sabía bien por qué o qué era aquello que llamaban “la luz mala”.

Siendo ya mayor este hombre se decidió a averiguarlo. Un día, en su campo, al atardecer, ensillo su caballo, tomo su facón y salió al galope en busca de este misterioso ser. Cayendo ya la noche y asomando los primeros rayos de luna la oscuridad lo envolvió sin permitirle siquiera ver la punta de su nariz. A pesar de ello continuo galopando, poco a poco un haz de luz, amorfo, de color verde comenzó a manifestarse asechándolo por la espalda.

Inmediatamente se bajó de su caballo y esgrimiendo su cuchillo le dijo que iba a enfrentarlo y no le tenía miedo. La luz arremetió contra su cuerpo, pero no le ocasiono daño alguno. El hombre respondió contraatacando, aunque tampoco acertó. Estaba muy asustado, puesto que la única luz presente eran la de las estrellas y la de su rival. La pelea fue encarnizada, después de varios minutos, ambos contendientes lograron infringirse daños. A pesar de no poder entender contra qué estaba luchando realmente, el hombre continuó la batalla hasta el último aliento.

Comenzaron a aparecer los rayos de sol y la luz mala se desvaneció. Al cantar el gallo, su esposa se despertó y al verlo fue a socorrerlo, lo encontró tirado en el suelo completamente exhausto, pero había sobrevivido.

A la semana siguiente, habiéndose curado las heridas, la volvió a enfrentar, pero está vez, comenzó su cruzada ya en la noche cerrada, a eso de las dos o tres de la mañana, pues sabía que el sol, era la debilidad de su misterioso adversario. Esta vez a pie, se dirigió hasta el centro del campo y le solicitó que se manifestara. Inmediatamente, la luz verde se hizo presente y comenzaron la contienda nuevamente. Ya sin miedo, le propicio ataques más contundentes hasta que por fin, antes de la llegada de los primeros rayos de sol, pudo abatir a la luz mala. Nunca supo el origen de esta, pero con orgullo ostentaba el título de ser el único hombre que había podido vencerla.  

 

lunes, 26 de octubre de 2020

El estanciero

Todos los viernes nos juntábamos con mis amigos a jugar juegos de mesa. Éramos un grupo de cinco personas, tres chicos y dos chicas, que nos conocíamos desde hacía muchísimos años... Éramos muy buenos amigos

Nos juntábamos en una casa, a veces la mía, otras la de algún otro, armábamos una picada, comprábamos un par de cervezas y nos poníamos a jugar. Esta vez tocaba en la casa de Germán, generalmente jugábamos al ludo o alguno de los juegos que tenía él en su casa, pero como yo había comprado un juego nuevo, decidí llevarlo esta vez.

Se trataba de El estanciero, pero no su versión clásica, sino una nueva de edición especial.... Y no, realmente era el mismo juego solo que en vez de fichas de caballos tenía camionetas pick-up, o al menos eso se veía a simple vista. De todas formas el juego era muy divertido.

Una vez habíamos terminado de comer y ya al borde de reventar, nos sentamos alrededor de la caja y procedimos a repartir las fichas para empezar a jugar. Éramos cuatro jugadores: Daniel, Julia, Diana y yo. Germán se ofreció para oficiar de banco, por lo que luego de haber repartido los muñequitos, comenzó a repartir el dinero correspondiente a cada jugador.

Al colocar las fichas en el tablero, emergió del centro del mismo un edificio que aparentaba ser un banco... Tal era su magnitud, qué todos quedamos dentro de él.

Todos:- ¿Qué clase de juego compraste?

Yo:-No sé, pero esto está buenísimo, jajajaja ¿Será un inflable o algo así?

Germán:- No creo las paredes son de concreto

Yo:- Dale sí, y el juego tiene poderes mágicos

Daniel:- Man es enserio... Las paredes son de concreto

Yo:(tocando la pared)- Ah sí, es verdad ¿Y ahora qué se supone que hagamos?

Julia:- Esperemos, es como en esas películas dónde quedan atrapados adentro del juego, ya nos va a decir

Luego de unos segundos el piso se abrió y de este emergieron dos dados. Automáticamente Germán quedó preso en una caja del banco, no podía salir de su cubículo. Al mismo tiempo, yo me transformé en una camioneta 4x4 y mis otros amigos cada uno en sus respectivas fichas. Era algo extraño tener un tanque de combustible en vez de panza y un motor a combustión en vez de corazón, pero la sensación era fantástica. Acelerando un poco di vuelta los dados. Entre los dos, sumaban nueve. Todos mis compañeros hicieron lo mismo, y cuando terminamos aparecimos en el campo.

Una vez allí quise acelerar, pero no pude, le tocaba a Diana ser la primera, porque había sacado diez. Ella que era un tractor, aceleró hasta los diez metros. Posteriormente de izquierda a derecha fuimos avanzando todos. Mientras avanzábamos, aparecía Germán, quien todavía era una persona, aunque se proyectase como holograma y cumplía con las órdenes del casillero.

En mi caso, me tocaba un pinchazo, que me hiciera perder un turno, con un alfiler pinchó mi cubierta trasera del lado izquierdo. A otros les aparecían campos vacíos que podían comprar y a otros les ofrecian recompensas económicas. A medida que el juego iba avanzando, Germán se encargaba de ejecutar todas las acciones que correspondían.

Una vez que entendimos la dinámica del juego, seguimos jugando, no por diversión, ni por competir, sino por mera Inercia. Comerciábamos, negociábamos, ganábamos, perdíamos. Sin embargo, nada importaba, solo lo hacíamos…

Para cierto punto, ya ni siquiera hablaba con los otros jugadores, lo único que podía escuchar era el rugir de mi motor y las instrucciones de los casilleros. En mi tablero podía observar cuánto dinero me quedaba y qué terrenos del mapa poseía.

Jugamos durante horas, días, meses, no lo sé con exactitud, solo sabía que al mover los dados mi motor avanzaba y al llegar a una casilla, el banquero ejecutaba acciones. A veces me beneficiaban, a veces me perjudicaban...

La cuestión es que llegado el momento me quedé sin dinero, fui el primero de todos en hacerlo. Me transporte a uno de mis terrenos y lo hipoteque, luego otro, otro y otro, hasta hipotecarlos todos...  Poco a poco iba quedando cada vez más pobre y con menor capital. A la larga, terminé perdiendo absolutamente todo, quedando en banca rota.  Cuando sucedió eso, inmediatamente la tierra se abrió y desaparecí del mapa.

Poco después, desperté en mi habitación, parecía todo normal, era un humano nuevamente... Pensé que había sido solo un sueño. Me levanté y fui al baño, mientras trataba de recordar todo lo que había pasado. Había sido un sueño muy extraño, al principio parecía divertido, pero luego se puso cada vez más tétrico y terminó siendo una pesadilla.

Decidí escribir en el grupo de WhatsApp lo que había pasado, pero nadie contesto... Ese día no le di mucha importancia, supuse que todos dormían y me volví a acostar.

Al otro día a la mañana, llamo Julia, había soñado lo mismo que yo, solo que ella era una cosechadora en vez de una camioneta. Atando cabos, comenzamos a sospechar que no era un sueño, sino que fue real. Por lo que decidimos ir a la casa de Germán a buscar el juego. Diana que también había despertado nos acompañó.

Nos reunimos ese mismo día dos horas más tarde de haber conversado sobre lo sucedido. Cuando llegamos, encontramos el juego sobre la mesa, las fichas dispersas por todo el living y a nuestros dos amigos moviéndose por el tablero sin poder escapar nunca más. Tratamos de sacarlos utilizando diferentes métodos,  pero todo fue inútil, habían quedado ahí para siempre. Los tres quebramos en llanto, nuestros amigos habían tenido peor destino que la muerte.

Esperamos días, meses y años, pero ellos jamás volvieron y yo nunca pude dejar de culparme por ello, así como nunca pude dejar de sentir que un pedazo de mi alma había quedado allí también. Cuentan por ahí que si comprás uno de esos juegos, la cara de ellos dos aparece en el dorso de la caja, al igual que la de todos los "ganadores" En lo particular, nunca más me animé a jugarlo. Aunque quién sabe, tal vez algún día los pueda salvar. 

lunes, 9 de marzo de 2020

La dama inocente


Era un edificio de muchos departamentos, allí, se había mudado en el décimo piso una joven de unos aproximados veinte años, que poseía una belleza extraordinaria, lo cual hacia que todos los hombres que la veían, cayeran rendidos a sus pies. Parecía hechizarlos, con el simple hecho de mirarlos a los ojos o esbozar una leve sonrisa. 


Una noche de verano, se escuchó un grito agudo proveniente de su departamento, tal fue el estruendo, que una de las vecinas llamo a la policía. Cuando llegó el oficial a los pocos minutos, encontró a la chica llorando desconsolada y al comentarle, este, por qué estaba allí, ella confeso haber sido quien emitió los gritos.

Conto ella, que cuando llego de trabajar encontró a un hombre ensangrentado en el medio del living, que no sabía cómo había ingresado, pero que intento ayudarlo. Aunque nada pudo hacer, puesto que murió a los pocos segundos. 

El oficial, inmediatamente,  pidió ingresar a la propiedad y que le enseñe el cadáver. Efectivamente, estaba en el medio del living y el sujeto, que aparentaba ser bastante mayor que la muchacha, presentaba un tajo en la garganta y una incisión profunda en la yugular. Eso dejaría muerto en cuestión de segundos a cualquiera. Seguidamente, el policía solicito un equipo forense y un inspector, para comenzar la investigación del caso.

El inspector, apareció en escena a los pocos minutos, solicito ingresar primero, para hablar con la muchacha, que hasta ahora era la principal sospechosa, y que una vez terminado el interrogatorio, todo el resto del equipo, ingresaría también.

Al aparecerse, golpeo la puerta dos veces, y el oficial acudió a abrirle. El detective solicito que se quedase afuera alerta, mientras él hablaba, solo, con la sospechosa.  Como era de esperarse, quedo maravillado con su belleza, la piel suave y brillante, los labios carnosos, unos ojos muy llamativos y un escote que dejaba poco a la imaginación. A pesar de esto, el hombre trato de pensar en frio, sabemos bien que los policías son capaces de trabajar bajo presión, este caso no iba a ser la excepción.

-Señorita, por favor cuénteme lo que ocurrió con lujo de detalle.
-Llegue del trabajo hace unas pocas horas, trabajo de moza en el bar de la esquina, hoy me tocaba el turno de la noche, cuando ingrese a mi casa a la madrugada, encontré a este hombre en el suelo, revise si aparecía alguien más… Le pregunte a él porque estaba acá y que le había pasado pero, no pudo responderme.  Ahí note que tenía un tajo en la garganta, trate de ayudarlo colocando un repasador en la herida, pero fue inútil, siguió sangrando y finalmente murió.
Por cierto, mientras lo ayudaba, mancho mi camisa. Por eso decidí quitármela y ponerme otra blusa, supongo que servirá para la investigación.
-Hizo bien. Acompáñeme a recorrer las habitaciones, debemos verificar que la cerradura no haya sido forzada y si el sospechoso, pudo o no haber ingresado por alguna ventana.

El detective reviso la puerta de entrada y noto que esta no había sido forzada, la cerradura estaba en perfecto estado y la madera no estaba quebrada, ni dañada. Revisando la sala encontró un bolso, el cual pertenecía a la dueña del departamento, donde había un poco de ropa. Parecía indicar que era cierto que ella había llegado recién de trabajar. En ese mismo ambiente, se encontraban el cadáver y las dos prendas que la mujer había mencionado. En el dormitorio, todo parecía estar normal, estaba todo en su lugar.  Las ventanas estaban cerradas todas, ninguna estaba rota, ni tampoco forzada,  y parecía muy difícil ingresar desde el balcón, más aun, con un hombre de unos aproximados setenta kilogramos acuestas, que presumiblemente, aún estaba vivo.

-¿Hay alguien más que tenga llave de este lugar?
- Si, mi mamá
- ¿Sabe si vino recientemente? es realmente extraño lo que aquí sucedió, no parece haber ingresado nadie mientras usted estaba fuera.
-Realmente no lo sé, pero puedo llamarla y preguntarle si usted quiere
-No, no, solo le solicitare la dirección para poder ir a investigar más tarde. Lo que si voy a tener que pedirle es que deje su llave aquí, estaremos investigando por largas horas, si usted lo desea, puede retirarse. Llamare a mi unidad para que ingresen al edificio.
-Muy bien, yo pasare la noche en casa de una amiga, aquí se la dejo.

Al ingresar la unidad, el inspector repartió las tareas, el equipo de forenses debía encargarse de realizar pruebas de ADN tanto en el cuerpo, como en el repasador y la camisa. Cuando identificaran a la víctima, debían llamar a algún familiar para que reconociera el cuerpo y prestase declaración. Los agentes, por su parte, debían tomar declaración en todos los departamentos del edifico, para ello, designo dos uniformados por piso. Posteriormente, llamo a comisaria y ordeno que a la mañana siguiente, se enviase una patrulla al bar y otra a casa de la madre, para constatar el relato de la muchacha.

Pasadas ya las doce del mediodía, del día siguiente, el inspector se sentó en su despacho con toda la evidencia y se dispuso a reconstruir los hechos.

El cuerpo, era de un tal Lautaro López, su esposa había confirmado que era él. El corte había sido realizado con un cuchillo de cocina, una hora antes de la muerte, era un corte muy preciso, casi de cirujano.  La muchacha decía no conocer al sujeto, la madre tampoco lo conocía y ella afirmo ser la única que poseía llave del departamento. En el bar, habían confirmado que ese día ella trabajo hasta las dos de la mañana. Los vecinos no recordaban haberla visto ingresar, el encargado no estaba, pero si recordaba haberla visto salir a las seis de la tarde. El ADN tanto en el repasador como en la camisa eran uno de Lautaro y otro de la joven, que también coincidía en los restos de cabello que presentaba el cadáver.  Sin embargo, había restos de piel que pertenecían a otra persona, un masculino.

Investigando en la base de datos de la policía, el inspector dio con un tal Ernesto Fernández, un ex convicto, que había cumplido condena por tenencia de armas y narcotráfico. Inmediatamente, se solicitó una orden de allanamiento para la morada de este señor y se dispuso a realizar otra en el departamento de la chica, a la que se la volvió a interrogar, consultando si tenía algún parentesco con el hombre.

Nada se encontró en la casa del caballero, pero si, en la cocina de la dama, apareció un cuchillo, con las huellas de Ernesto, inmediatamente se llevó el caso a fiscalía y se lo detuvo, preventivamente.

El detective, fue a visitar nuevamente a la muchacha y le dijo que iba para comentarle que ya habían encontrado al culpable del crimen y que el caso estaba cerrado, solo quedaba aguardar la sentencia.

Ella lo hizo pasar a tomar algo y se pusieron a platicar. En medio de la conversación, el acoto que realmente no estaba allí solo para comunicarle eso, sino porque había quedado maravillado con su belleza y que simplemente buscó una excusa para verla. Entre risas, ella comento, que también se sentía atraída por él, y que aunque ahora mismo debía ir al trabajo, sería agradable que se frecuentasen más seguido.

 Al volver ella a su casa esa misma noche, se acostaron y a la mañana siguiente, él partió para su trabajo, prometiendo volver esa misma tarde.

Paralelamente, la fiscal investigaba el caso, cuando descubrió que había un detalle del cual nadie se había percatado. No había indicios de cómo había ingresado Fernández a la propiedad. La puerta y las ventanas estaban en perfecto estado, además no había evidencia de por qué lo mató justo en ese lugar, ¿qué lo había llevado ahí? No podía ser simplemente una casualidad.

Por esta misma razón, es que ella ordena un segundo allanamiento a la casa de Ernesto, donde descubre una copia de la llave, del departamento de la señorita.

Inmediatamente, después de esto, se dirigen allí para detenerla por falso testimonio y obstrucción de la justicia, además de complicidad en el homicidio. Cuando llegan, se encuentran con el inspector, apunto de ser ejecutado en la sala, por otro hombre y de la misma manera que había sido asesinado Lautaro. Exactamente, en el momento en que la moza, oportunamente, se encontraba trabajando.

Pues a esto se dedicaba la mujer… Posteriormente descubrió la fiscal, que había cambiado de nombre muchas veces, al igual que de domicilio. Engañaba hombres, para poder quedarse con sus bienes. Su target eran tres tipos de hombres y cada uno cumplía una función especial: Casados con dinero, como Lautaro. Ex convictos que por amor estuviesen dispuestos a asesinar, como Ernesto y los policías que investigasen el caso. Los crímenes, eran siempre cometidos en su casa, puesto que de esa manera, ella se aseguraba poder seducir al detective encargado del caso y de esta manera salir siempre impune. Cerraba por todos lados, era increíble que nadie lo hubiera descubierto.

Resultó a fin de cuentas, que su belleza no era ten particular, sino que por medio de la hipnosis, podía convencer a cualquiera de cualquier cosa, incluso de tener una belleza superior a la de cualquier otra mujer. Esta vez con la fiscal no lo logró, ya que no esperaba, que ella revisara el expediente. 



miércoles, 26 de febrero de 2020

El verdadero malestar de la cultura


En la entrada de hoy nos encontramos, nuevamente, con una nota de opinión. Es menester aclarar que lo hago en este formato, puesto a que no soy ningún experto en la mayoría de los temas que se van a tratar, Sin embargo como observador, aficionado y admirador de diversas obras o hitos de carácter cultural, me fui dando cuenta de que existe un empobrecimiento general en lo que se considera cultura popular o “maestrean”, a través de los años. No obstante, el propio término “malestar”, da la pauta de que se trata de algo subjetivo.

Lo que vamos a hacer en primera instancia es definir el término cultura, para ello tomaré la definición de un trabajo, que realice el año pasado, referido al tema cultural: Cultura es toda actividad compleja y colectiva, realizada por el ser humano. Que incluye el conocimiento, el arte, las creencias, la ley, la moral, las costumbres y todos los hábitos y habilidades adquiridos por el hombre.

Una vez aclarado esto, advertiré que tomare una determinada porción de tiempo, no será mi análisis, desde el inicio de la historia de la humanidad, sino desde el inicio de la modernidad, en 1492, llegando hasta el día de hoy.  Una vez definido el contexto histórico, pasaremos a tomar distintos ejemplos de varios hitos culturales, en diversas ramas de la misma, para analizar su evolución o involución, según corresponda.

Obviamente, por un tema de extensión no se tomaran ejemplos de cada década, así como tampoco ejemplos de cada siglo, puesto que pecaría de reduccionista. Por el contrario, se tomaran los ejemplos que yo considere representativos en cada área, que si bien se encontraran en ese periodo de tiempo, no tendrán un criterio especifico por el cual se tomaran esos y no otros, la única condición es que gocen, o hayan gozado en su tiempo, de cierta popularidad.

Los ámbitos de la cultura a tratar serán los siguientes: Artes plásticas; música; teatro, televisión y cine; literatura; política y filosofía. Por cada una de estas categorías, se desarrollara una selección de obras o hitos y se realizara un recorrido histórico a través de ellas, para analizar si desde la técnica, el conocimiento del autor y la originalidad, se ha producido o no una degradación general de la cultura. Dicho esto, comenzamos el análisis.

El primer nicho cultural  a tratar es el arte plástico. En el movimiento renacentista (S XV y XVI) encontramos tal vez las mejores obras de este apartado. Obras que se centraban en el hombre y glorificar su figura. Algunos ejemplos son las obras de Leonardo da Vinci como la famosa Gioconda o el flamante techo de la capilla Sixtina pintado por Miguel Ángel. Obras muy duraderas, de un gran detallismo que necesariamente requerían no solo conocimiento en pintura, sino también, de conocimientos en anatomía, matemáticas y biología para poder ser realizadas. De no haber existido dicho conocimiento en la mente estos artistas, las obras no tendrían tal detalle, ni serian una representación tan concreta de la realidad. 

Avanzando en la historia (desde el S XVII Hasta el S XX) notaremos como las figuras humanas se van desdibujando de manera paulatina y perdiendo cada vez más detalle (se nota bastante la pérdida de detalle en el movimiento posimpresionista, encabezado por Vincent Van Gogh (1860 aprox.)).
Llegando así hasta el cubismo (1907-1914), que es el primer movimiento de vanguardia. El cual rompe, definitivamente, con el movimiento renacentista. Para ilustrar esto con ejemplos, podemos tomar toda la obra de Pablo Picasso, siendo El Guernica su máximo exponente, o por lo menos, a mi entender el más conocido. En estas obras, si bien todavía se presenta una técnica muy precisa, extravagante, armoniosa e interesante. Lo que es cierto es que no se necesitan aquí conocimientos de anatomía, ni de biología para realizar las obras, basta con conocimientos de geometría y arte para poder realizarlas…

Continuando con la historia del arte plástico, llegamos a los otros movimientos de vanguardia (la vanguardia estará presente en muchos de los ámbitos culturales que vamos a analizar, puesto que fue un movimiento trasversal en todas las artes, que inicia entre 1914 y 1917, dependiendo de la región y que aun a día de hoy goza de mucha popularidad).

 El impresionismo, encabezado por Claude Monet, es un ejemplo de tantos. En sus obras, no se reconocen conocimientos de absolutamente nada, por fuera de la teoría del color. Las figuras tanto humanas, como vegetales, como animales son extremadamente simples y los paisajes son muchas veces “manchas” que asemejan un bosque o un lago.

Por otra parte, también en la vanguardia aunque un poco posterior, en el tiempo (1960 aprox.) encontramos el arte pop, que se basa en realizar arte con cosas populares, por ejemplo, una botella de Coca-Cola puede ser pintada, o aun peor, exhibida sin más y eso podrá ser considerado arte.
 
También encontramos, en la misma época, expresiones como el dadaísmo. Que postulan que un mingitorio, por el simple hecho de estar dado vuelta y tener una firma puede ser considerado arte. “Cualquier cosa puede ser arte”. Así mismo, a día de hoy, vemos como se venden en miles y miles de dólares, obras que presentan solamente líneas, o solamente puntos monocromáticos. Hay casos que ya directamente son  una burla, como una banana pegada a una pared de yeso. 

Ahora toca el turno de la música. Comenzare por la música barroca (otro movimiento transversal, anterior a la vanguardia, comprendido entre el S XVII y el S XIX). Grandes exponentes de esta, son Antonio Vivaldi, Johann Sebastian Bach, o Wolfgang Amadeus Mozart. Autores de partituras, de música esencialmente instrumental, muy melódica, y harmónica, con muchos instrumentos tanto de viento como de cuerdas. La mayoría de las canciones compuestas en esta época no llevaban voces y de llevarlas, apenas eran coros que acompañaban a la instrumental, puesto que la melodía la marcaban los instrumentos y no la voz.

Ya a posterior encontramos músicos como Ludwig van Beethoven (1770-1827), quien comenzó a tocar con música de orquesta y termino sus días con solos de piano debido a que era la tendencia de la época. Siendo Para Elisa, la cual escribió pocos años antes de su muerte, su obra más simple, pero tal vez la más conocida de todas…

Continuando con la historia, encontramos músicos como Frédéric Chopin (1810-1849), que al igual que Beethoven en sus últimos días, durante toda su carrera escribió y toco solos de piano. De todos modos estos siguen siendo muy armónicos y melódicos, pero no tienen la sincronización ni la dificultad para tocarlos como la música de orquesta donde se presentan cientos de músicos tocando al unísono.

Hasta ahora, hablamos  solamente lo que se denomina “música culta”, dejando de lado la “música popular”, que era tocada en la calle (folklore) más no en teatros e iglesias. Las últimas expresiones de música culta son el Jazz y el góspel (S XX). En estos dos géneros, los conceptos de banda y coro se retomaron, pero la composición musical ya no era tan compleja, en el jazz donde lo esencial todavía es la instrumental, los músicos muchas veces improvisan las melodías, sobre el ritmo, también improvisado, del baterista. Por parte del góspel, lo central dejo de ser la instrumental para ser el coro y un concepto nuevo de la música culta, que era la inclusión de una voz principal. En este género la instrumental deja de ser principal para pasar a ser secundaria y lo principal pasa a ser la voz. Este cambio, que se da en las iglesias protestantes mayoritariamente, le da lugar a que la música popular aflore y comience a tomar relevancia por fuera de la calle, llegando a los teatros y los estadios.

Los géneros que dan inicio a esta masividad de la música popular, son el rock (un poco antes) y el pop, que en sus inicios estaban casi hermanados (1960-1970 aprox.) y luego se fueron distanciando. Estos dos géneros provienen del góspel, por eso mantienen la predominancia de la voz, dejando en un plano secundario la instrumental, toman este concepto innovador y modifican el contenido para llegar a un público más masivo. Artistas como Elvis Presley o Michael Jackson son grandes eferentes de ambos géneros, respectivamente. Lo curioso que encontraremos, si analizamos sus canciones,  es que en el plano instrumental, las armonías y melodías no son tan frecuentes como en el góspel.  Las partituras, en su mayoría, son simples acordes de un instrumento melódico (guitarra y/o piano), que acompañan los instrumentos rítmicos que le dan forma a la instrumental (bajo y batería).

Llegando a épocas más contemporáneas (1990 aprox. hasta hoy), encontramos el boom de la música urbana. Que surge a partir de samplear (clonar los acordes y distorsionarlos para después repetirlos en ciclos) las canciones pop y agregar una percusión nueva, generalmente de cuatro tiempos por cuatro tiempos. Sobre estas bases sampleadas, ya no se canta sino que se rapea, para lo cual no se necesita ni siquiera una voz melódica, por lo que es un género esencialmente rítmico.

 Sin embargo lo más exitoso a nivel popular en lo que refiera a música urbana, no es el rap sino sus dos hijos, el reggaetón y el trap, dos géneros diferentes pero que en esencia son lo mismo. Utilizan en todas las instrumentales, los mismos acordes con la misma percusión, sin permitirse innovar ni cambiar nada, solo utilizan la fórmula que “funciona”, en la mayoría de temas, variando apenas la progresión. La creatividad es casi nula. Como si fuera poco las letras solo hablan de sexo, drogas y “soy el más picante”, dejando de lado las temáticas de protesta y denuncia que caracterizaron los inicios del Hip-Hop.

Teatro, televisión y cine. Coloco las tres juntas porque si bien no son exactamente lo mismo son muy parecidas y la realidad es que a día de hoy, por diversos factores, no es tan común ir al teatro de la misma manera que lo es ir al cine. Así mismo, la mayoría de películas o series que consumimos, las vemos en la televisión o desde una plataforma online, por lo que es menester tener en cuenta este formato. Dicho esto, comenzaremos el análisis.

Comenzaremos hablando del teatro isabelino (1578-1642), siendo esta, a mí entender la primera expresión de teatro moderno, Shakespeare es el principal referente de este movimiento. Este presentaba todas las características del teatro clásico de los griegos, pero con una mayor duración de las obras: máscaras, coros, vestimentas estridentes y sobre todo tramas muy atrapantes, en su mayoría trágicas. Cabe destacar que este tipo de teatro, no era un teatro “culto”, sino que era muy popular, gente que no sabía leer, ni sumar, también asistía a las funciones y se divertía. El teatro desde el S XVI hasta el S XIX, siempre se mantuvo en esta dirección en las diferentes ciudades europeas  y americanas, con los diferentes reyes.

Incluso con la creación de los estados republicanos modernos, S XIX, no hubo grandes cambios. Aunque los coros y las orquestas, gradualmente fueron perdiendo protagonismo en las obras de teatro, siendo cada vez, más difíciles de encontrar, desde que la opera fue perdiendo popularidad (luego de la caída de las monarquías absolutistas en casi toda Europa).
No obstante, los cambios más radicales, empezaron a surgir con Bertolt Brecht (1898-1956) y el teatro vanguardista, que rompe con el lenguaje más formal y la comedia sutil de las obras cómicas, para volverse más grotesco.

Por otro lado, este tipo de teatro, tiene la función de dejar “pensar” al espectador, lo hace partícipe de la obra, mediante silencios, cosas que no se dicen que este debe completar para entender el significado global de la obra. Rasgo que el Dadaísmo, con Heiden Müller (1925-1995); (discípulo de Brecht), tomara como principal. Las obras del dadaísmo son obras del silencio. Cuando antes se valoraban las tramas interesantes, ahora se valoran las tramas incoherentes. El hecho de que sean incoherentes no es una valoración mía, sino que objetivamente carecen de coherencia. Este hecho, en teoría hace pensar al espectador y por eso se las debe valorar.

El teatro de vanguardia gozo de bastante popularidad a la par que aumentaba cada vez más la popularidad del cine. A día de hoy, las producciones audiovisuales, gozan de mucha más popularidad que el teatro, lo que término obligando a este a adaptarse a las nuevas tendencias, siendo que las obras que se escriben actualmente, son más parecidas a una película, que a las obras vanguardistas o monárquicas.

En el cine, lo principal es la trama y no los silencios, lo importante, en los inicios del cine, era que la trama sea interesante y que sorprenda al espectador. Charles Chaplin (1889-1977) fue pionero en esto, siendo que además introdujo un concepto muy importante, que es la “moraleja”, o el “mensaje”, de la película. Que se trasladó al teatro (incluso al de vanguardia) y también a las películas y series de nuestros días. Lo que Brecht dejaba oculto, Chaplin lo explicita. Las producciones audiovisuales siguen manteniendo este formato en todo el mundo, la diferencia es que las películas de a poco se van haciendo más largas, más coloridas, con mayor presencia de los diálogos y se introducen mejores efectos especiales. De ahí que lo central en cualquier producción audiovisual, de estos últimos quince años, haya dejado de ser el mensaje o la trama, para pasar a ser los efectos especiales. Hoy por hoy una mejor película, o serie, lo es por la cantidad y calidad de efectos utilizan o por la calidad de la escenografía, o la calidad de la imagen. Lo que se traduce en: Que tan caro costo hacerla. No importa si la trama es buena o mala, sino cuanto costo hacer esa película. Miremos nomás las nominaciones al Oscar de este año, no son tramas interesantes, sino efectos especiales lo que se premia.

No quiero finalizar este apartado, sin mencionar que en 2018 en Buenos Aires, se realizaron funciones de Romeo y Julieta, resumidas. Aparentemente, las versiones originales son muy complejas para el hombre posmoderno, de la misma manera, la ópera, dejo de ser opera, para ser comedia musical, una versión simplificada de esta.

Pasando al terreno de la literatura, me gustaría comenzar con lo que se conoce como siglo de oro español (S XV), en este contexto, es que se crea la RAE y que afloran todas las expresiones culturales, tanto en España como en Hispanoamérica. Novelas como La vida de Lazarillo de Tormes o el primer tomo del Quijote, son una muy buena representación de la época. Estas novelas, tienen la particularidad de que se centran en el hombre y verlo desde un punto de vista más “realista”, no se rescata tanto la figura del héroe, como en el Cantar del Mío Cid (1200), sino que aparece la figura del antihéroe, que es una persona que comete errores y tiene imperfecciones como cualquier mortal. Desde el punto de vista técnico, al ser muy nuevas las normas gramaticales del español, realmente no se respetaban tanto y muchas veces aparecían palabras mal escritas, en dialecto o errores en la puntuación.

Esto a través de la historia se va perfeccionando. Las obras del barroco, sobre todo el barroco francés, como las de Voltaire, demuestran una madurez en cuanto a las formas, que las hace más sencillas de comprender y estandariza el lenguaje. Teniendo su punto cumbre luego de la aparición del formalismo ruso, quinientos años después del siglo de oro.

En esta época, es que nacen la crítica literaria y la teoría literaria, lo cual hace que las obras se tornen más complejas y respeten más las formalidades, las obras de los mismos rusos, como Los hermanos  Karamazov dan cuenta de esta obsesión por las formas.

Es muy importante destacar que la mayoría de estas historias (desde el S XV hasta el S XIX inclusive) tienen un desarrollo bidimensional, lo cual significa que se nos cuenta una cosa, pero siempre se nos están dando indicios de que eso es una verdad a medias, para el final, entendemos cual es esa verdad completa.

Sin embargo, esta tendencia que venía evolucionando de manera muy natural, aunque bastante lenta, tiene un quiebre con la aparición de las vanguardias. Las vanguardias traen como premisa el quebrar con lo formal para dar importancia a “lo nuevo” y de la misma manera que lo hacía Müller en el teatro, dar esa sensación de incomodidad para que el lector se ponga a reflexionar… o al menos esa es la intención.

Entonces, nos encontramos, por ejemplo, con obras que no presentan comas ni puntos, que presentan espacios en blanco, o que son una mera incorporación de citas de otros textos, una tras otras, con el fin de dar otro mensaje (esto último solo es posible mediante un procesador de textos digital).

Este tipo de literatura, le abrió paso a otra corriente, a posterior (S XXI). Que es lo que yo llamo la literatura centrada en el “relato”. Si en el siglo de oro y hasta la época del formalismo lo importante era que lo que se contaba sorprenda al lector y después con la llegada de la vanguardia que el lector se extrañe con lo que lee. En esta última vanguardia, lo importante es que el lector quede atrapado con lo que lee, que “se enganche”.  Para que esto suceda, se le ofrece una narrativa en la que todo el tiempo pase algo, que no necesariamente sorprende.  A veces es solo una sucesión de hechos, donde tampoco importan tanto las formas (como en las novelas de Dan Brown o la mayoría de novelas de Wattpad). Se deja de lado todo lo que tenga que ver con el aspecto formal y tradicional de la narración de historias, para brindar un nuevo paradigma que es lineal… Ya no existe la historia oculta, ni la “verdad a medias”, simplemente una sucesión de hechos que entretienen.

El siguiente apartado que toca analizar, será la política, no se hará este análisis en un sentido partidario, puesto que no es mi interés. Sera en un sentido discursivo y centrado en las demandas de los pueblos, o mejor dicho, las ofertas de los políticos, en función del contexto histórico.

Aclarado esto, me gustaría iniciar con Nicolás Maquiavelo (1469-1527) y su obra El príncipe. Obra que muchos consideran como el inicio de la ciencia política. Esta distinción se otorga porque Maquiavelo entiende que una cosa es el ámbito moral y otra distinta el ámbito político o público. 

Según él, el gobernante debe parecer, pero no necesariamente ser eso que parece… Por ejemplo, debe parecer profundamente religioso, pero en su fuero interno, puede permitirse ser agnóstico.

Cuando los contractualitas (S XVII a S XIX) comienzan a desarrollar sus teorías, después de que la de Maquiavelo funcionase en Italia, toman está distinción para sí, dejando en claro que una cosa es la esfera pública y otra es la esfera privada. Entre las cuatro paredes de su casa uno puede hacer lo que quiera, que mientras no afecte a un tercero, nadie desde el estado le va a decir nada… Por ejemplo uno podría cultivar marihuana para consumo personal. Ahora fuera de la casa, se debe adaptar a las leyes que uno acepta mediante un “contrato tácito”. Puedo tener mi planta de marihuana y consumir todo lo que quiera en mi casa, pero no fuera de esta porque está prohibido por la ley.

Ahora bien, a medida que va evolucionando la historia, la esfera privada se empieza a ser cada vez más publica, comienzan a surgir movimientos socialistas ( iniciados en 1830), que pretenden, en mayor o menor grado, intervenir las empresas privadas. Es decir, en tu casa si podes hacer lo que quieras, pero en la empresa tenés que acatar ciertas leyes porque ya no es un lugar privado sino semipúblico (o publico en el caso de que el régimen sea comunista). Esta nueva modalidad, gradualmente fue siendo acatada por los estados nacionales modernos. Actualmente, no existe un estado que no intervenga en las empresas, algunos estados intervienen más y otros menos, pero lo hacen todos, en mayor o menor grado.

Una vez finalizada la guerra fría (1962), se empezó a poner muy de moda una frase que dicta así: “Lo personal es político”. Lo cual se traduce en: Lo que vos hagas con tu planta de marihuana en tu casa, o lo que hagas en tu empresa ya no es un asunto privado, sino que es público.

Actualmente vivimos en un mundo donde la política llega a todos los ámbitos de nuestra vida, no existe algo privado. En la argentina, por ejemplo, si uno tiene armas en su casa o una planta de marihuana, o cualquier otra cosa ilegal, la policía vendrá y lo confiscara. Esto nunca hubiese pasado en los primeros estados modernos. Uno podía fabricar una bomba de diez millones de kilotones, capaz de aniquilar a toda la humanidad, pero mientras no la sacara a la calle, nada iba a sucederle.

En este mismo sentido, los discursos del demagogo se fueron adaptando en función de este pensamiento. El discurso ya no es “voy a construir un camino para que lleguen más rápido a trabajar”, sino: “voy a darles más dinero para que pueden comer mejor a la vez que les voy a dar hospitales para que se atiendan y escuelas para que eduquen a sus hijos”. Ya no es una cuestión de facilitar la convivencia, sino de bajarte línea sobre como tenés que comer, como tenés que sanarte y aun peor como tenés que educarte y todo lo que quede por fuera de lo que el político ofrece, no sirve porque carece de validez legal. Es menester destacar que pongo demagogo y no político, porque para ellos si rige la distinción de lo privado y lo público, ningún político “hábil”, actúa hoy en función de sus convicciones, sino en función de sus conveniencias para ganar poder y perpetuarse en este, ya no en beneficio de la polis, como postulaba Maquiavelo, sino en beneficio propio.

El último apartado es la filosofía y este es tal vez uno de los más difíciles de abordar, porque es realmente el más importante. Podrán creer que no, pero todas las expresiones artísticas y la política tienen una raíz filosófica, al igual que la ley, la moral y las tradiciones. Es por ello que sin filosofía realmente no habría cultura.

En la modernidad, uno de los principales intereses de la filosofía fue la gnoseología (como los hombres percibimos al mundo). La primera corriente fue el racionalismo, mientras que la segunda fue el empirismo, ambas posturas de carácter realista, estuvieron disputándose terreno durante años (S XVII- SVIII). 

Hasta que apareció el idealismo, una postura “superadora”, que afirma que la realidad es más de lo que los hombres percibimos. Kant (1724-1804) es un exponente de este movimiento, a pesar de ser más conocido por sus postulados éticos. Fundado en este concepto gnoseológico, él afirma que para vivir en armonía, todos debemos operar bajo la misma máxima y que de esa manera dejaría de existir el delito (junto con este el estado moderno que ya no tendría razón de ser).

No obstante otra corriente idealista, que fue aún más influyente, que es posterior a la de Kant, es el psicoanálisis, que inicia en 1896. Esta teoría, postula que si no somos capaces de percibir la totalidad del mundo, entonces cada uno lo percibe a su manera, por esta razón no importaría como el mundo es sino como cada ser humano lo percibe. Jean Paul Sartre (1905-1980) toma este postulado y lo extiende a la moral, postulando que la moral es relativa y propia de cada individuo, porque depende de su propia percepción. Por consecuencia no existiría una moral objetiva, puesto que lo que puede ser una acción moralmente buena para mí, puede no serlo para mi vecino y viceversa.

El postulado de Sartre, nos guste o no, es el que comparten la mayoría de los filósofos posmodernos y también, el más presente en el imaginario colectivo. Entonces, sí Pepito comete una acción que para Juancito es mala, como podría ser, robar a un jubilado. No es que pepito sea un ser inmoral, sino que no comparte la moral de Juancito. 

De aquí deriva que cuando suceden hechos de tal magnitud, la mayoría de la gente salga a decir: Lo que pasa es que como Pepito pertenece a tal sector social normalizó esas conductas. Entonces yo Juancito lo veo mal, pero él lo ve bien. Lo que ignora Juancito es que hay gente de su sector social que también roba o robó a jubilados. De la misma manera, también ignora que hay gente, que probablemente sean mayoría, en el sector social de Pepito que no roba a jubilados.

Relativizar la moral es lisa y llanamente una estupidez, pero por algún motivo la filosofía posmoderna tiende a relativizarlo todo, hasta lo más absurdo. Teniendo esto consecuencias legales tales como que no se condene a prisión a Pepito porque pobrecito no tuvo las mismas oportunidades que Juancito. Hay que llevarlo a la escuela y no a la cárcel.

Tras haber realizado este análisis podemos arribar a la conclusión de que si la filosofía es la madre de la cultura, la crisis en la filosofía va a extenderse al resto.

Por Qué se dan estos fenómenos realmente no lo sé, yo solo sé que sucede. Hay gente que baraja que es culpa del imperialismo, del estado, de la tecnología, del marxismo cultural, de la pos guerra, de la crisis espiritual de las mayorías, etc. Tal vez sea un conjunto de todas, que es lo que yo creo, pero tal vez podría ser ninguna. Realmente no lo sé.

Lo que sí sé es que existe un claro detrimento en la cultura que se fue acrecentando a partir de diversos hitos, como son la falta de privacidad, el relativismo moral y la intromisión del vanguardismo en el arte.

Lo cual da como resultado una sociedad más expuesta, sin interés por la libertad o la preservación de la moral, hoy está de moda ser anti tradición. Lo que da como resultado una sociedad  más “bruta” y con menor interés por estudiar la cultura. El sujeto posmoderno simplemente “consume” cultura, no tiene interés en analizarla o producir contracultura, de dar batalla (en la mayoría de los casos). Es un sujeto, que demanda entretenimientos más sencillos, que no lo obliguen a realizar un análisis, a formarse, o a cuestionarse.

¿Qué podemos hacer al respecto? Realmente tampoco lo sé, pero creo que el primer paso es darse cuenta y el segundo denunciarlo.

Prometo en un futuro, cuando tenga más herramientas, expandir este artículo, dando una visión más objetiva, más extensa y con una conclusión que deje más certezas que interrogantes.
En última instancia, ínsito al lector a que comente su punto de vista, a que debata mis postulados y a que si lo desea, resuelva las dos interrogantes planteadas, así como también que plantee las suyas.





lunes, 10 de febrero de 2020

Recuerdos de juventud

Hoy ya tengo unos ochenta años y viví muchísimas cosas. Hoy voy a contarles una de ellas, una anécdota de tantas que tengo, tiene que ver con el barrio en el que crecí y lo que hacía cuando era más joven... Fue un momento de mi vida que me marcó muchísimo.

Mi barrio era un lugar hermoso, tenía muchas plazas, grandes escuelas, un hermoso hospital y sobre todo, lo que más me gusta, una sociedad de fomento, en la que hacíamos distintas cosas para el barrio. Ahí tenía muchos amigos, que me fui haciendo a lo largo de los años. Nos reuníamos todos los viernes. En las reuniones tratábamos las distintas problemáticas que podían surgir, cosas importantes, como conseguir financiamiento, tanto de los vecinos como estatal, para la cooperadora del hospital y las de las escuelas. De esta manera podíamos comprar insumos, pintar las paredes, etc...

Esta vez en particular, estábamos juntando firmas para dar una charla de concientización sobre reciclado y economía del hogar sostenible. Ninguno de nosotros era un gran experto, pero nos las ingeniábamos... De todos modos esto último no viene al caso.

Lo importante es que a pesar de tratar estos temas súper importantes, no dejábamos de divertirnos, como dije, éramos muy amigos todos. Sobre todo porque el grupo no era tan grande, apenas unas veinte personas. En las reuniones, tomábamos algunos tragos, comíamos distintas cosas y sobre todo reíamos mucho.

Un día de tantos, estaban fumigando el lugar donde funcionaba  la sociedad de fomento. Entonces, a uno de mis compañeros se le ocurrió que ese viernes, podíamos trasladar la reunión a su casa. Era un hombre muy extraño, de una contextura física parecida a la mía, pero con una sonrisa muy sombría y sus ojos… Hay gente que dice que los ojos son la ventana del alma, pues… el parecía no tener alma. A pesar de todo era un buen hombre, por lo que tampoco me parecía bien desconfiar tanto de él, tal vez solo era cosa mía.

Cuestión que la reunión, esa vez, se hizo en su casa. Cuando empezamos a llegar, nos ofreció limonada con jengibre y menta, también hielo. Yo en ese momento no tenía sed por lo que no la tomé. Era muy insistente con que la probemos, pero yo no lo hice.Siguió ofreciendo e insistiendo durante largo rato, vaso tras vaso la jarra se iba vaciando.

Al cabo de unas horas, algunos empezaron a sentirse mareados y un par se desmallaron. Intente ayudarlos, pero sin importar lo que hiciera terminaban muriendo.

Él comenzó a hacerse el sorprendido, pero realmente sabía bien lo que pasaba... Antes de que todos llegaran, puso un poco de arsénico líquido en los hielos, apenas unas gotitas, casi imperceptible, pero lo suficiente como para matarlos a todos… Al menos eso decía la pericia forense.

Fui yo el que llamó a la policía acusando el asesinato. Yo termine en la cárcel, me dieron 15 años y el otro terminó en la morgue… Aún recuerdo sus últimas palabras, no dude en hacerlo después de oír lo que dijo.

“Al fin lo hice, odiaba a todas estas personas y a esa sociedad de fomento berreta, todo el día molestando para poder recaudar fondos y hacer pelotudeces en el hospital, en la escuela y en esas plazas roñosas. Realmente a nadie le importaban y no servían para una mierda. Que feo fue tener que fingir durante un año que eran mis amigos, al fin los pude hacer desaparecer, que mal que no haya podido terminar el trabajo y me quedaras vos. Es lo único de lo que me arrepiento”.

Yo no, no me arrepiento de lo que hice y si lo volviera a vivir, lo haría de nuevo.

lunes, 27 de enero de 2020

Hashishin


Un hombre sirio corría velozmente entre los puestos del mercado, lo seguía detrás un nazarí que estaba dispuesto a matarlo. Tenía los ojos muy dilatados, eso era porque había tomado el té especial de su tribu, esto aumentaba sus sentidos y les otorgaba más frialdad para asesinar. Algo muy conveniente para su profesión.

 A pesar de su ventaja, el sirio era uno de los mejores militares de su pueblo y podía correr muchos kilómetros sin cansarse, incluso en la montaña.

-Deja de correr, tarde o temprano te atrapare, na vas a poder huir por siempre.
-No voy a dejar que ninguno de tu clan me asesine, a mí ni a ninguna otra persona de mi pueblo, ya han hacho suficiente daño.
- Ala me encomendó matarte, no es mi voluntad sino la suya, Ala es grande y sabe lo que hace, no descansare hasta cumplir su voluntad.

Siguieron persiguiéndose durante kilómetros y kilómetros, horas y horas. Mientras tanto, intercambiaban algún dialogo violento (sus pueblos eran rivales desde siempre).

Finalmente, se hizo de noche y Ala no permite matar en la oscuridad. Por lo que ambos tuvieron que ponerse a descansar, al día siguiente, seguramente se enfrentarían de nuevo.

El nazarí despertó ni bien asomaron los primeros rayos de sol. Sacó una pipa de su túnica y una hierba extraña. Luego de fumarla, volvió a buscar a su rival, quien se encontraba a pocos metros, aún dormido. Cuando el hombre sacó su cuchillo para cortarle la cabeza, el sirio se dio vuelta y con la daga que estaba empuñando, sin que esta fuera visible, le atravesó el estómago. Así murió el último heredero de los hashishins.

martes, 21 de enero de 2020

El abad


Un caballero cruzado andaba sobre su caballo muy orgulloso, puesto que había salido victorioso en la batalla. Gracias a esto poseía tierras suficientes, para formar su propio feudo.  Se dirigía a su casa para contárselo a su esposa.

En el camino se cruzó con el abad, quien le ordenó que dejase el diez por ciento de sus riquezas en la iglesia. El caballero, con tono burlón, alegó que ya no podía pedirle dinero porque ahora era dueño de su propio feudo, que los impuestos los recaudaba él. El otro, que era muy rápido de mente, le contrargumento que el dinero ese no era para el feudo, sino para Dios y que este está presente en todos lados, así que debía pagarlo igual. No obstante, el cruzado se dio cuenta de la falacia del monje y siguió con su camino, ignorando lo que este le decía.

Al llegar a su casa, le relató a su mujer todo lo sucedido, quién muy contenta lo abrazó fuerte y le pidió que se fueran lo antes posible, si le había dicho que no al abad, seguramente los iban a buscar, era una tarea casi imposible meterse con la recaudación de ese rufián. Entonces el hombre, subió al caballo junto con su esposa y partieron.

En el camino el abad apareció, junto con un grupo de guardias. Cuando los vio, lleno de recelo y envidia, grito: - Que se lo lleven, es un falsificador de moneda y subversivo, un hombre protegido por satanás. Aprésenlo, está condenado a la hoguera. Los guardias rápidamente obedecieron, lo bajaron del caballo y se lo llevaron al calabozo.

Al día siguiente, el superior se presentó en la plaza para realizar la ejecución. Las realizaba él con sus propias manos, según decía, así se lo había encomendado Dios. Mientras sus guardias colocaban los leños, leía los cargos del acusado, obviamente, todos eran falsos.

Al encenderse el fuego, pidió ir, personalmente, a buscar a su prisionero. Sin embargo, al dar el segundo paso, tropezó con una roca, cayendo él en la hoguera, a la vista de todos los habitantes del pueblo. Resulta que Dios observa todo lo que en la tierra sucede y no quiere que sean cometidas injusticias como esta en su santo nombre, sin duda fue él, quien puso esa piedra en su camino.

martes, 14 de enero de 2020

Libertad de expresión 2.0


La entrada de hoy va a ser un poco diferente a lo que acostumbro, será una suerte de editorial, o nota de opinión. De estas hay un par en este espacio, pero son realmente pocas en relación a los cuentos y los ensayos, de diversos géneros. Sera escrita del tirón y desde el sentimiento, aunque… lógicamente fundamentada en hechos y datos de la realidad, pero, debido a que ya toqué el tema en un ensayo anterior, me parecía repetitivo escribir otro igual. Por ese motivo, prefiero tomar lo siguiente como una ampliación, pero sobre todo como una descarga y una denuncia, de algo que pasa abiertamente y delante de nuestras narices, que sin embargo no tiene tanta visibilidad ni notoriedad, como debería, ya que es sumamente grave y peligroso para todos los que habitamos la república Argentina. Estoy hablando, de la falta de libertad de expresión. 

En el ensayo ¿Libertad de expresión? No me centre tanto en brindar ejemplos de la censura mediática, puesto que para muestra sobra un botón, me limite a expresar únicamente el caso de Baby Echecopar, además, en aquel entonces (hace casi un año atrás), esto no era tan evidente como ahora, existía la censura, pero era auto infringida. Era el propio hombre quien decía “esto no se puede pensar o no se puede decir”.  A los que poco nos importaba eso, en redes sociales, nada nos pasaba y si tenías la suerte de llegar a televisión o radio (en este medio, recientemente prohibieron el programa Amos del mundo). Si lo lograbas, salías en un único programa, que mire poca gente y listo. Tal es el caso de Ricardo Iorio, fundador del metal argentino, quien apenas sale en televisión y cuando lo hace generalmente es para ridiculizarlo o tratarlo de nazi. Otro caso, es el de Agustín Laje, el segundo influencer más influyente de la Argentina, valga la redundancia. Esto último no lo digo yo, sino Twitter. Cuando esto sucedió, no quedó más remedio que mostrarlo en televisión y Fernando Carolei entonces no dudo, en señalarlo como “el Laje malo.” (haciendo referencia a que su compañero Antonio Laje vendría a ser el bueno). En otros casos, como el de Javier Milei o Francisco Onetto, directamente se los calla hablando por encima o alegando que incitan al odio cuando piden que se los refute mediante argumentos. De esta manera se callan las grandes influencias que simplemente opinan diferente al conductor del programa o la línea editorial del canal.

A pesar de todo, no te obligaban a retractarte ni te penaban por ello. A lo sumo una multa, como el caso de Esmeralda Mitre cuando dijo algo, que si bien no tan grave, a la “comunidad judía” le pareció aberrante y por consiguiente tuvo que “resarcirlos” económicamente.

El caso de Baby fue el primero en llegar a la justicia penal. Lamentablemente, el primero de muchos. Alejandro Biondini, recientemente, fue citado por un juzgado a razón de un comentario, aparentemente antisemita. Cosa extraña, siendo que este hombre es abiertamente católico y los católicos tienen raíz en un pueblo semita, Alejandro esto lo sabe y lo menciono siempre que se lo acuso. Aún más grave es, que el primer partido político que él fundo, es el único que a día de hoy, permanece proscripto en la Argentina. Siendo que hay otros partidos, que  de manera literal y abierta, llaman a cometer actos delictivos sin que nadie les diga nada. A Ricardo Iorio, quien ya mencione, también lo citaron recientemente a un juzgado, por una supuesta agresión a un policía, la cual jamás existió. Y así como estas, hay infinidad de injusticias que se convierten en nombre de la “tolerancia”. Creo que todavía no fue ninguno preso, pero… Démosle tiempo y ya llegara el día en que metan preso a alguien por el simple hecho de divulgar verdades incomodas, después de todo, Julian Assange tiene pedido de captura por haber fundado WikiLeaks.

Por otro lado, existen dos tipos de censura “nuevos” (de este último año), que hasta ese momento no se habían visto. El primero es la censura en internet. Particularmente yo, que tengo muy poca influencia, apenas doscientos amigos en Facebook y solamente seiscientos seguidores en mi Instagram personal. Ya llevo tres cuentas de Twitter suspendidas de por vida, historias de Instagram que la propia app borro, posteos en Facebook que misteriosamente ya no existen e infinidad de comentarios que tampoco existen más. Sin mencionar que cada vez que comento en Instagram, sin importar que, la app me amenaza diciendo “Comentarios similares han sido borrados ¿Está seguro  de que desea publicarlo?”.

Ahora… Mi caso seguramente es uno de muchos, yo no soy tan conocido… Pero, la gente con más influencia que yo lo sufre más. En el WiFi de las plazas de algunas provincias, no se puede buscar en google “El Presto”, que es un periodista político de internet. Nicolás Moras, un politólogo argentino, que tenía un canal de YouTube de 500.000 subscriptores, ya no puede tener canales a su nombre porque se los bajan. Agustín Laje, nuevamente, no puede utilizar su cuenta de Facebook. Emmanuel Danann, un músico que también tiene 500.000 subscriptores en YouTube, está baneado de Twitter de por vida. Palabras como: feminazi, gordo, violación, judío, pedofilia, suicidio, entre otras, están prohibidas, en casi todas las plataformas, sin importar en qué contexto y con qué fin sean empleadas.  Aparentemente incitan al odio… Por cierto,  de este tema en particular, también hablé en ¿Malas palabras? De Abril de 2017 y en Lenguaje inclusivo, inclusiva, inclusive, inclusiv@, e inclusivx de Noviembre de 2018.

En última instancia, el otro mecanismo de censura, que el “poder”, empezó a utilizar hace muy poco, es la censura institucional, y a mi entender el más alarmante. Tomás Vidal es un estudiante de la universidad Siglo XXI, una universidad privada que no depende del estado. No pudo egresarse a pesar de tener su tesis y todas las materias aprobadas.  Este hombre cometió una estupidez, subió una broma de humor negro a redes sociales, el día de su graduación. Se disfrazó de asesinato y no tuvo mejor idea que subirlo a redes sociales. La universidad, que reitero, es privada. Decidió reprobarle su tesis, no por un error en esta sino por su chiste. Ahora debe hacerla de nuevo, sobre otro tema y como si fuera poca penitencia, hacer un curso sobre violencia de género, el mismo que tuvo que hacer Baby Echecopar.

Esta maniobra es sumamente ilegal y por esto mismo es que resulta la más grave. Si existiera una norma escrita que prohibiera esto con un castigo explicito, seria repudiable, pero legalmente correcto. Sin embargo, no existe dicha norma y aunque existiera, violaría la garantía, constitucional, de libertad de expresión. Aunque… siendo sinceros de estos casos sobran y ya lo demostré en esta entrada. Todo esto que pasa es realmente aberrante y son pequeñas muestras de que la libertad es cada vez menor a medida que pasan los años.

Por último, quiero citar una frase de Voltaire, “Para saber quién gobierna sobre ti, simplemente encuentra a quien no estas autorizado a criticar”. Resulta que todas las personas mencionadas anteriormente, incluyéndome,  criticamos a un determinado sector, no el político en sí, sino algo que está por encima de todos ellos, el simple hecho de decirlo me traería consecuencias graves, sin embargo no es difícil darse cuenta de que es. Por eso somos callados y algunas veces sancionados… Mientras que, expresiones igual o incluso más violentas que estas son abiertamente esbozadas sin reparo alguno, en medios de comunicación, redes sociales y hasta por los propios políticos. Sin que nadie diga nada.

Espero algún día todos podamos expresar lo que pensamos, sin importar quien lo diga o como lo diga, sin temor a ser juzgados, perseguidos, censurados y penados por ello. Muchas veces no estoy de acuerdo con lo que algunas personas dicen, pero iré hasta las últimas consecuencias con tal de que puedan expresarlo. Sin libertad de conciencia, ningún otro tipo de libertad es real. 

lunes, 6 de enero de 2020

Fantasmas


Mi mujer y yo nos habíamos peleado, hacía unos meses que no hablábamos, por lo que decidí salir con unos amigos para divertirme un poco, aunque sea por un rato. Fuimos a mi bar favorito, también era el suyo, pero... Como tiene muchos pisos, no íbamos a tener problemas de cruzarnos. Además ese día le tocaba cuidar a su hijo, así que no tenía por qué aparecerse por ahí.

Cuando llegamos nos sentamos en una mesa larga, pues éramos más de diez. Al rato pedimos algo para tomar, no soy una persona a la que le guste tomar mucho, pero estaba tan mal, que necesitaba olvidar por un rato... Así que pedí varios tragos, los suficientes como para emborracharme. Mientras tanto, cantaba las canciones que hacía sonar la rocola, mientras mis amigos contaban anécdotas graciosas.

Luego de unas horas, uno de mis amigos, él que estaba más en la punta de la mesa notó que al lado nuestro estaba ella, mi ex, junto con varias amigas suyas. Inmediatamente le dijo a la persona que tenía en frente y entre los dos trataron de influirme para que la viera. Tal era mi estado de ebriedad que estaba completamente ido del mundo, no prestaba atención a lo que pasaba a mi alrededor, solo estaba sumido en la música y en mis pensamientos. Razón por la cual no comprendí lo que me decían.

Unos minutos más tarde, tuve que ir al baño. Mientras salía de este, la crucé.  Ella me frenó y me preguntó si podíamos hablar, yo estaba bastante reticente, pero le dije que al día siguiente, nos encontráramos para conversar, ese día estaba muy borracho.
Al otro día, nos juntamos en una plaza a la que no concurría mucha gente, ella llevo al niño, quien se puso a jugar en las hamacas. A él lo extrañaba mucho, no era mi hijo, pero lo quería como si lo fuera. Luego de un rato conversando, nos dimos cuenta de que a pesar de las peleas, todavía nos amábamos mucho, por lo que inmediatamente le pedí disculpas por mi comportamiento. No me fue tan fácil convencerla pero, al rato nos fundimos en un apasionado beso y por fin volvimos a estar juntos.

Me ofrecí a acompañarlos a su casa, vivían a pocas cuadras de ahí, el muchachitos iba tomando la mano de su mamá y ella me tomaba del brazo. Caminamos un par de cuadras cuando nos cruzamos con unos perros que estaban peleando. Al ver esto el pequeño se asustó, y salió corriendo, sin pensar muy bien hacía dónde iba. Lo llamamos para que no escapara, pero no hizo caso, estaba muy asustado. La buena noticia, es que vimos dónde se había escondido.

- Mira amor se metió en la casa de allá
- No, no me jodas
- Si está ahí, vamos a buscarlo
- No boludo, ese bar está abandonado, y dicen que hay fantasmas ahí
- Ah no puedo creer que todavía pienses que hay fantasmas, vamos a buscar a tu hijo que seguro está muy asustado y te necesita.
- Bueno, tenés razón, pobrecito mi bebe. Tengo que ser valiente.

Nos acercamos al bar y ni bien pasamos la puerta lo encontramos. Estaba hecho un bollito en un rincón. Su madre lo tomó en brazos y le preguntó si ya estaba bien, él la abrazo fuerte y nos volvimos a su casa.

Cuándo ya estaba despidiéndome, el niño preguntó si no me quería quedar a cenar, por cortesía dije que no, aunque realmente tenía muchas ganas de decir sí. La mamá lo escuchó y también insistió para que me quedara, alegando que iba a hacer milanesas y que sabía de sobra que me gustan mucho. Así que opté por quedarme.

La noche se hizo larga, entre tanta comida y tantas risas se hizo muy tarde, por lo que también fui invitado a dormir ahí, y por supuesto, esa era una oferta que no iba a rechazar.

Al día siguiente, nos levantamos temprano para ir al supermercado, en el camino, le pregunté al pequeño de la familia si quería oír una historia de terror, después de todo, le gustaban bastante. Aunque... He de confesar que yo tenía más curiosidad qué él. Asintió con la cabeza, así que le pedí a mi señora, qué contará la historia del bar abandonado. Yo no la sabia, pero quería saber por qué ella había comentado que allí había fantasmas.

-No estoy segura de que deba contar eso, vos ayer te metiste ahí.
-Si mami, no imprima, sé que son todas mentiras... No me va a pasar nada si entró.
- Ves mujer hasta un nene de tres años entiende que esas historias son mentira, son solo para divertirse ¿o no campeón?
- Claro que sí... Ya contanos la historia por favor.
- Bueno, está bien:

Resulta que en ese bar, que tiene muchos pisos, había un ascensor, este tenía muchos botones y uno especial, al que solo se podía acceder con una llave, ahí vivía la dueña, sin embargo... Esto era algo que pocos visitantes sabían. Un día uno de ellos, muerto de curiosidad. Intentó bajar al subsuelo (el lugar al que no se podía acceder). Y terminó dañando el ascensor. Sin embargo, lo logró, pero al ver que era una simple casa, donde vivía la dueña, volvió desalentado al bar.

Poco después, un grupo de amigos, tomó el mismo ascensor para cambiar de piso, planeaban ir al pool que se encontraba arriba de todo… Sin embargo, tuvieron tanta mala suerte, que el ascensor se desplomó, a causa de que el otro hombre había forzado la cerradura. El ascensor tomó la vida de todos los que en él se encontraban.

Cuenta la leyenda, que sí de noche te tomas el ascensor y bajas al subsuelo, los fantasmas de esos chicos aparecen y te desaparecen para siempre.

- Que buena historia ¿no es así?
- Si mami muy buena, me dio un poquito de miedo.
- No te preocupes nene, recorda que son todas mentiras.
-Por supuesto que sí

Luego de eso, terminamos de hacer las compras, almorzamos en un restaurant y luego fuimos a la plaza, todo como una familia nuevamente. Estábamos los tres muy contentos, sobre todo el más pequeño, que como era huérfano de padre me había tomado a mí como figura paterna. De hecho, murió cuando ella aún estaba embarazada, por lo que ni siquiera lo conocía. Por mi parte, me encantaba pasar tiempo con él.

Mientras volvíamos a casa, ya cerca del atardecer, nos volvimos a cruzar con los perros peleando. Intenté tomar al niño en brazos, pero de nuevo salió corriendo y se metió en el bar. Nuevamente lo fuimos a buscar, pero esta vez no lo encontramos. Nos metimos dentro de la construcción y empezamos a llamarlo, pero no aparecía por ningún lado. Subimos las escaleras, que rechinaban bastante por la falta de mantenimiento, pero, tampoco estaba en los pisos superiores.

Desesperados los dos, decidimos llamar a la policía, pero al rato se me ocurrió qué todavía no habíamos revisado en el subsuelo y que tal vez estaba ahí. Bajamos la escalera, pero tampoco lo encontramos. Solo encontramos un viejo proyector y una computadora. -Mira acá están tus fantasmas exclamé de manera burlona.

Al no encontrarlo, optamos por llamar a la policía y contar lo que había pasado, al cabo de unos minutos, llegó un patrullero con dos agentes, quienes se pusieron a buscar junto con nosotros. Uno de ellos se percató de que el ascensor todavía funcionaba y que tal vez estaba ahí adentro. Nos subimos los cuatro, pero él no estaba ahí. Sin embargo, el ascensor bajó automáticamente, dejándonos de nuevo en el subsuelo. Efectivamente la proyección de los fantasmas apareció y también el niño, que nos miró y dijo -Miren esté es mi papá, al fin lo pude conocer.