Personajes:
Hombre
de fe.
Rey
de Babilonia.
Mago.
Rey
de Arabia.
Introducción
(Un hombre
vestido de Imán se dirige al público)
Hombre
de fe: - Escuchen todos la historia que Alá me invita a contarles; en los primeros
días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y
magos y les mandó a construir una obra descabellada.
Acto I
(El Rey de Babilonia
sentado en su trono se dirige a la corte)
Rey de
Babilonia: - Quiero que construyan un laberinto tan complejo y sutil que los
varones
más prudentes no se aventuren a entrar, y los que entren se pierdan para
siempre
en el intento de cruzarlo.
Mago: -
Esta obra es un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones
propias
de Dios y no de los hombres.
Rey de
Babilonia: Yo soy el elegido de Dios y sus derechos me son propios.
Acto II
(Tiempo
después, un rey árabe que visitó Babilonia logró completar el laberinto tras
largas horas de sufrimiento)
Rey de
Babilonia: - Lo felicito, no creí que un hombre tan simple pudiera completar mí
magestuoso
laberinto.
Rey
árabe: - Pedí socorro divino y Alá me condujo hasta la puerta.
Rey de
Babilonia: - Estoy sorprendido, es el primero en lograrlo.
Rey
árabe: - En Arabia tengo otro laberinto, si Dios es servido, se lo daré a
conocer
algún
día.(Subió a su camello y se marchó).
Acto III
(Tiempo
después, Arabia conquista Babilonia y los dos reyes se vuelven a encontrar en
un desierto árabe)
Rey
árabe: - ¡Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me
quisiste
perder
en un laberinto de bronce con muchas
escaleras, puertas y muros; ahora el
Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde
no hay escaleras que subir, ni
puertas
que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso.
(Luego
le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto).
Rey de
Babilonia: - La gloria sea con Aquél que no muere.
Hombre
de fe: - Y así fue como el poderoso Rey de Babilonia murió de sed y hambre.
Telón.
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