Todos, o por lo menos la gran mayoría de las personas,
hacemos las cosas porque algo nos motiva, algo nos impulsa a hacerlas, a querer
ser y a hacer más.
Para muchísimos hombres, su motivación es la mujer que los
acompaña, o en su defecto, la mujer que anhelan conquistar. No en vano existe
la frase “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”. Sin lugar a dudas una
frase muy interesante, a la cual le podemos dar miles de significados y de
interpretaciones.
No todos corremos la misma suerte, algunos de nosotros no
tenemos a esa mujer a la que queremos conquistar, a ésta solo la vemos en
sueños, y nos es imposible verla de otra forma. Yo no sé, que inspira a otras
personas, pero si puedo saber que me inspira a mí y me empecé a preguntar ¿Qué
es lo que me inspira?
Fue algo que me pregunté repetidas veces, y la realidad es
que no encontré una respuesta única, a mí me motiva el saber que lo que hago
sirve para algo, escuchar a alguien que me de las gracias, ver que soy una
influencia positiva en la vida de alguien, pero por sobre todas las cosas, mi
fuerza de voluntad. A veces las ganas no aparecen solas, y hay que buscarlas.
Para eso es que está la voluntad, para
encontrar motivación en los lugares donde naturalmente no existe.
De eso hablaba con un amigo hace unos días, él se encuentra
completamente deprimido, a causa de no tener esa mujer que lo motive. Intenté
animarlo, pero me fue imposible, intenté explicarle lo que pensaba, pero nada
pude cambiar. Tal fue mi angustia al no poder hacerlo, que por poco entro en
depresión yo también.
Pasaron los días y lo volví a intentar, seguimos hablando y
tampoco logré nada, al parecer hay gente en la que la voluntad no es
suficiente, que necesitan algo más. No sé que pueda llegar a ser. Lo que si se
es que en esta segunda vez, por lo menos logré que este hombre buscara su
propia motivación. Todavía no la encontró, pero estoy seguro de que lo va a
hacer tarde o temprano.
A cada uno nos motivan cosas distintas, y a lo largo de la
vida las vamos a ir encontrando, transformando y cambiando. Lo importante es no
perder la motivación, el no entrar en depresión por hacerlo, y en el caso de
caer en ella, encontrar la fuerza suficiente como para salir de ésta.