Me encontraba en una reunión con algunos colegas laborales.
Resulta que debido a que somos autónomos, nos habíamos juntado para ver como
podíamos aumentar las ganancias, viendo que las condiciones económicas actuales
no son las mejores para nosotros. Buscábamos la forma de atraer más público
para de esta forma maximizar nuestros ingresos. La reunión, fue muy productiva,
me dieron algunos trucos publicitarios, que me ayudaron bastante, además de un
poco de ayuda en el tema de la promoción web, ya que no había incursionado en
el tema.
Una vez finalizada la misma, uno de los jóvenes que estaban
allí presentes, se acercó a mí con una propuesta, me llevó a un bar, y una vez
en el lugar, me dijo que me proponía
unirnos en sociedad, para que por medio de ésta, pudiéramos tener mayor
disponibilidad horaria, menores gastos, y mayores ganancias. Un negocio
redondo, del cual ambos salíamos ganando. Solo había un pequeño problema, y era
la confianza. ¿Cómo podía yo tener seguridad de que no iba a dibujar los
números para quedarse con más dinero? ¿Cómo podía yo asegurar que no se iba a
quedar con mis clientes? ¿Si salía mal, iba a responder él por el capital que
le correspondía?
Debido a todas estas preguntas que me hacía, decidí decirle
que me lo dejara pensar muy bien. Le pedí el número de teléfono, pagué el café
que me había pedido y me fui.
Al llegar a mi casa, no dejaba de pensar en lo mismo una y
otra vez, me consulté tantas veces lo mismo, que seguramente dentro de veinte
años todavía voy a recordar mis palabras. Esa noche no pude dormir, y al otro
día, llegué a la conclusión de que tenía que llamarlo y pautar mis condiciones
para que la sociedad funcionara, si las aceptaba, yo iba a aceptar las suyas.
Luego de negociar los términos y condiciones por un buen
rato, firmamos un contrato y nos pusimos a trabajar, las ganancias aumentaron y
no sólo eso sino que ahora dispongo de más tiempo libre. A fin de cuentas, fue
buena idea confiar en ese hombre, después de todo, alguna vez, lo había considerado
uno de mis mejores amigos.